Statement of support and commitment to Black lives


Statement of support and commitment to Black lives // Declaración de apoyo y compromiso con vidas negras

  1. English version / versión en inglés
  2. Versión en español / Spanish version

English version / versión en inglés

The Black, Indigenous, and Other People of Color (BIPOC) caucus of the Graduate Teaching Fellows Federation, a labor union that represents graduate employees who work as teachers, researchers, and administrators at the University of Oregon, stands in solidarity with Black people and our marginalized peoples who disproportionately suffer at the hands of prisons, police, and other institutions premised on inflicting violence. We stand in support of those challenging, disrupting, and changing our current systems, and see such change as necessary for the abolition of prisons and police. We recognize the existence of the current prison and police system as one which profits from the imprisonment of and violence inflicted on Black people. 

We believe it is necessary to work towards centering the voices and leadership of the most marginalized Black people, especially those who are trans, queer, women, currently and formerly incarcerated, disabled, immigrants, undocumented, and poor. We recognize that there can be no meaningful change without working to recognize our different oppressions and giving space to the most marginalized.

To this end, we call on the University of Oregon to use its resources to meet all of the June 5th, 2020 demands of the Black Student Collective. These demands are partially repeated here:

  1. Remove monuments to White supremacy on campus, including the racist mural in the Knight Library as well as the name of Deady Hall.
  2. Disarm, defund, and dismantle the UOPD. End all affiliation with the Eugene Police Department and remove police from campus in order to make us safer.
  3. Expand funding dedicated to supporting Black students on campus, including but not limited to expanding the Black Studies Program, tuition waivers for Black students, and funds for hiring Black faculty.

We recognize that labor unions have much work to do in order to confront their racist histories that inform their structure and organizing practices in the present. This is markedly visible in the AFL-CIO’s recent refusal to expel police unions from their ranks. To this end, we call on the GTFF to commit its resources to the following:

  1. Remove member dues from any affiliation with AFL-CIO and any other unions affiliated with police unions. Our affiliation with AFL-CIO means that membership dues currently support the protection of police, and this is absurdly unacceptable.
  2. File a Step Three grievance against the University of Oregon on behalf of the health and safety of its workers, who are threatened by the presence of police officers in our workplace.
  3. Draft an organizing plan for the year that centers dismantling the UOPD.
  4. Devote resources to the ongoing efforts to dismantle police in our community, including but not limited to the EPD and EPD in schools. This can take the form of sharing resources like megaphones, office space, and money to local organizations working towards the same end. These organizations could include, among others, the BIPOC Liberation Collective (BLC), the Black Student Collective, and the Native American Student Union (NASU).
  5. Support and follow the lead of other groups on campus in accomplishing the aforementioned, especially the demands of the Black Student Collective.

Finally, we stand in solidarity with the people who listened to student demands by taking direct action to knock down the Pioneer Father and Mother statues from campus. We note that the University of Oregon ignored the petitions and pleas of students to remove the racist statues for many years.

Versión en español / Spanish version

El Caucus del BIPOC (grupo de negra/os, indígena/os y otro/as personas de color) de la Federación de Estudiantes Docentes Graduados (GTFF); una unión laboral que representa a los empleados graduados que trabajan como instructores, profesores, investigadores y administradores en la Universidad de Oregón; se mantiene en solidaridad con las personas negras y las personas marginadas que sufren la violencia desproporcional a manos de la policía, prisión y otras instituciones basadas en generar violencia a esta comunidad. Afirmamos nuestro apoyo a toda persona que reta, desestabiliza y altera el sistema actual, dirigiendo esos cambios hacia la abolición de las prisiones y la policía. Reconocemos la existencia del actual sistema de la prisión y la policía como uno que se beneficia del encarcelamiento y violencia infligida sobre las personas negras.

Nosotros entendemos que es necesario trabajar para que las voces y el liderazgo de las personas negras más marginadas sean reconocidas y centralizadas, en especial aquellos que son trans, queer, mujeres, que han sido o están encarcelados, personas con discapacidades, inmigrantes, indocumentados y pobres. Reconocemos que no se puede generar cambios significativos sin trabajar para reconocer nuestras diferentes experiencias de opresión y proveer el espacio para los más marginados.
En mira a estos fines, exigimos a la Universidad de Oregon a que utilice sus recursos para cumplir con todas las demandas hechas el 5 de junio de 2020 por el Black Student Collective. Reiteramos algunas de sus demandas principales:

  1. Remover monumentos y estatuas asociadas a la supremacía blanca en el recinto universitario, incluyendo el mural racista ubicado en la biblioteca Knight, así como remover el nombre del edificio Deady Hall.
  2. Desarmar, desfinanciar y desmantelar el UOPD (Departamento de Policía en la Universidad de Oregón). Terminar con toda afiliación con el Departamento de la Policía de Eugene y remover la policía del recinto universitario para promover un espacio más seguro en la universidad.
  3. Expandir el apoyo monetario dirigido a los estudiantes negro/as en el recinto, lo que incluye también expandir el Black Studies Program, exenciones de matrícula para estudiantes negros/as, y fondos para contratar docentes negros/as.

Nosotros reconocemos que los sindicatos laborales tienen mucho trabajo que realizar para confrontar su historia racista que continúa informando sus estructuras y prácticas organizacionales en el presente. Esto es evidente en el reciente rechazo de la AFL-CIO (Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales) de expulsar los sindicatos policiales de su unión laboral. Con miras a este fin, solicitamos al GTFF que garantice disponer recursos en miras a lo siguiente:

  1. Remover cuotas de membresía que estén asociadas a cualquier afiliación con la AFL-CIO o cualquier sindicato obrero afiliado a los sindicatos policiales. Nuestra afiliación con la AFL-CIO significa que nuestras cuotas de membresía están dirigidas actualmente a apoyar la protección de la policía, y esto es absolutamente inaceptable.
  2. Someter una reclamación en contra de la Universidad de Oregón en defensa de la salud y seguridad de sus empleados, quienes son intimidados por la presencia de la policía en su espacio de trabajo.
  3. Redactar un plan organizacional para este año centrado para desmantelar el UOPD.
  4. Dedicar recursos a los esfuerzos continuos que buscan desmantelar la policía en nuestra comunidad, incluyendo, pero no limitado, al EPD (Departamento de Policía de Eugene) en las escuelas públicas. Este apoyo puede tomar la forma de compartir recursos como megáfonos, espacio de oficina, y dinero a organizaciones locales que trabajan hacia el mismo fin. Algunas de estas organizaciones son el BIPOC Liberation Collective (BLC), el Black Student Collective, and el Native American Student Union (NASU).
  5. Apoyar y seguir las iniciativas de otros grupos en el recinto universitario que persiguen las metas ya mencionadas, en especial las demandas del Black Student Collective.

Finalmente, nos mantenemos en solidaridad con las personas que escucharon los reclamos estudiantiles al tomar medidas directas para tumbar las estatuas del Pioneer Man y Pioneer Woman del recinto universitario. Notamos que en los últimos años la Universidad de Oregón ha ignorado las peticiones y pedidos de estudiantes para remover estas estatuas racistas.